La apertura de la nueva terminal de Príncep de Viana el próximo mes de marzo supondrá el final de más de medio siglo de actividad en el apeadero de la calle Saracíbar. Ante este cambio, el Ayuntamiento de Lleida ha iniciado un proceso participativo para definir el futuro del equipamiento.
Los propietarios de negocios de la zona, como La botigueta de la Carme y Casa Terés, coinciden en la necesidad urgente de actuar. Actualmente, el entorno de la estación sufre una degradación progresiva que preocupa a los vecinos, quienes temen que el edificio se convierta en un foco de suciedad si no se le da un uso rápido.
“"Debería tener unos usos que reactiven el barrio. El apeadero actualmente da miedo, deberían decidir qué hacer con él."
Entre las propuestas destacan la creación de un centro cívico, un mercado o un área polideportiva. Por su parte, Josep Terés sugiere que un aparcamiento público podría ser una solución efectiva para atraer visitantes, dada la dificultad actual para estacionar en las calles adyacentes de Lleida.




