La investigación policial se inició a raíz de la detención de una pareja, un hombre de 39 años y una mujer de 37, que operaban especialmente contra víctimas vulnerables. Estos ladrones se trasladaban habitualmente desde la región metropolitana de Barcelona hasta municipios de la demarcación de Lleida.
El modus operandi, denominado Mimosa, se basa en el engaño y la proximidad física. La mujer se aproxima a la víctima, generalmente una persona de avanzada edad, con cualquier pretexto para ganarse su confianza.
Una vez establecido el contacto, la ladrona aprovecha para abrazar o abalanzarse sobre la víctima y sustraerle rápidamente objetos de valor que lleve encima, como joyas, relojes o carteras. Mientras tanto, el conductor espera cerca para garantizar una huida inmediata.
La detención de la pareja el lunes 12 de enero fue posible gracias a la intervención de un agente de los Mossos d’Esquadra que se encontraba fuera de servicio. Esta actuación ha permitido recuperar diversas joyas, y la policía mantiene la investigación abierta para determinar su origen y si los arrestados están implicados en otros robos en la zona.




