La decisión de la Generalitat de extender la gratuidad hasta que se resuelvan los problemas acumulados ha sido recibida con satisfacción, aunque muchos usuarios, especialmente los recurrentes de las líneas RL3 y RL4 (entre Lleida y Cervera), la consideran "lo mínimo". Amaia, una pasajera habitual, calificó de "vergonzoso" utilizar un servicio que no funciona correctamente.
“"Prefiero pagar y que los trenes lleguen puntuales."
Vladímir, que viaja a menudo a Bell-lloc, explicó que todavía no había solicitado el abono gratuito, ya que considera que la medida, aunque básica, no soluciona el problema de fondo. Remarcó que la gratuidad no compensa los retrasos constantes.
Otro caso es el de Michael, estudiante en la UdL (Universitat de Lleida), que utiliza el tren o el autobús diariamente. Relató que los días de caos en Rodalies se ha quedado fuera de algún servicio por la impuntualidad. Aunque acepta que la gratuidad "algo compensa", cree que no aborda la cuestión principal.
Finalmente, José Antonio ofreció una perspectiva más amplia, viendo la problemática de Rodalies como una tarea que requiere la cooperación de toda la sociedad para garantizar la llegada a los destinos, más allá de depender exclusivamente del Gobierno.




