Los trabajos para restablecer el suministro de agua potable en Anglès tuvieron que detenerse durante la noche debido a contratiempos en la obra. A primera hora del martes, el personal de la empresa adjudicataria, Aqualia, esperaba la llegada de material adicional para reanudar las tareas. A pesar de la gravedad de los daños, se espera que el servicio pueda quedar restablecido a lo largo del día de hoy, 3 de febrero.
El alcalde, Jordi Pibernat, explicó que la aparición de roca dura en el subsuelo fue una “buena señal” ya que confirma que las viviendas afectadas están cimentadas sobre peña, disipando las preocupaciones iniciales sobre su seguridad. Este hallazgo, sin embargo, obligó a solicitar más material para el relleno, causando el retraso.
“"Ahora a primera hora de la mañana [el material] está a punto de llegar y contamos con tener lista la base y las conexiones a media tarde. El problema es que las tuberías, al haber perdido tanta base, hay casi tres metros, hay que rehacerlo todo, y no es una avería normal."
Mientras tanto, el Ayuntamiento mantiene las medidas provisionales para garantizar el acceso al agua. Se siguen rellenando los depósitos con agua no tratada para el uso de cisternas, y desde primera hora de la mañana han llegado camiones cisterna que permiten a los ciudadanos recoger agua potable en garrafas.
Paralelamente, se ha comenzado a planificar la segunda fase de la actuación: la construcción de un nuevo muro de contención frente a la riera, ya que el actual data de los años cincuenta o sesenta. Esta obra, que requiere la redacción de un proyecto y su licitación, mantendrá la calle afectada durante un mínimo de dos meses.




