Pocos minutos después de las 7 h del 28 de enero de 2026, el personal de la estación de Arenys de Mar tuvo que multiplicarse para orientar a los viajeros que no sabían desde qué andén saldría su tren hacia Barcelona ni si debían continuar hasta Blanes con el servicio ferroviario o utilizar los autobuses alternativos estacionados en el exterior.
La confusión se agravó cuando Renfe optó por mantener el servicio alternativo por carretera, a pesar de la reapertura del tramo entre Arenys de Mar y Blanes, con el objetivo de “estabilizar el servicio”, una decisión que inicialmente se había descartado. Esto provocó que usuarios que hacían cola para los buses tuvieran que retroceder.
“"Estamos perdidos."
Muchos viajeros bajaron del primer tren proveniente de Mataró para subir a los buses alternativos, lamentando la falta de información por megafonía dentro del convoy. Uno de ellos, Sergi, calificó la situación de “surrealista”.
“"No sabemos nada de nada. Desastres como estos no pasan ni en Gambia. Aquí hay mala fe."
Con problemas en la megafonía de la estación, el personal y los agentes de seguridad tuvieron que orientar a los viajeros a pie. Incluso los trabajadores de la estación no tenían claro si el tramo estaba abierto o si los buses seguían operativos, añadiendo más desconcierto a las primeras horas de la mañana.




