El conseller de Presidencia, Albert Dalmau, remarcó que las últimas incidencias, como el desprendimiento de tierras ocurrido el viernes entre Maçanet y Blanes, junto con la situación meteorológica actual, han obligado al ejecutivo a tomar esta drástica decisión. El objetivo primordial, según Dalmau, es garantizar la seguridad de los usuarios y el derecho a la movilidad.
“"En estos momentos no se están dando las condiciones para acreditar la movilidad segura de los ciudadanos."
Dalmau reconoció que son “días difíciles para el país” a causa de un “volumen de incidencias sin precedentes en la historia reciente de la red ferroviaria”. Insistió en que la seguridad “es y será la cuestión primordial” en la actuación del Govern, aunque también es prioritario garantizar la movilidad. El conseller envió un mensaje de disculpas, advirtiendo que “los usuarios no pueden ser rehenes en ningún caso de esta situación”.
La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, concretó que la Secretaría de Movilidad ha firmado una resolución para detener el servicio, ya que “no se pueden dar garantías de operatividad en toda la red”. Añadió que se están analizando 21 puntos de la red ferroviaria, dos de ellos “con mucha intensidad”, y que se establecerán mecanismos de comunicación conjunta para evitar la confusión inicial.




