La concesionaria del servicio, Aqualia, ha informado que la prohibición de consumo se ha levantado oficialmente tras recibir el aval del Departamento de Salud, que ha confirmado la calidad del agua mediante los últimos análisis realizados.
Los problemas comenzaron hace más de una semana, cuando un deslizamiento de tierra provocó la rotura de la tubería principal, dejando a los 6.000 habitantes de la localidad sin suministro.
Aunque el servicio de agua se pudo restablecer parcialmente el pasado jueves, el agua solo era apta para usos sanitarios como ducharse o limpiar, manteniéndose la prohibición de usarla para beber o cocinar hasta la confirmación de potabilidad el 9 de febrero de 2026.




