Una de las principales novedades es la incorporación de un cuarto puesto de socorro en la playa de S’Abanell. Este nuevo punto se suma a los ya existentes en Cala Bona, la playa del Centre y la zona de Els Pins, con el objetivo de mejorar la cobertura asistencial en el tramo más extenso del litoral blanense.
El servicio también amplía sus recursos de rescate con una moto de agua equipada con camilla, que permite agilizar las actuaciones en el mar y facilitar la evacuación de personas heridas o en situación de riesgo. Además, se han incorporado siete tablas de rescate distribuidas entre las diferentes torres de vigilancia para acelerar las primeras intervenciones.
Más allá de la vigilancia y el rescate, el nuevo contrato apuesta también por la sensibilización y la formación. Durante los meses de verano se organizarán talleres de primeros auxilios dirigidos a personas de todas las edades para fomentar conocimientos básicos de actuación ante emergencias.
Otra de las medidas previstas es la implantación de un sistema de vigilancia asistido por inteligencia artificial en la zona más alejada de la playa de S’Abanell, junto a la desembocadura de la Tordera. Este sistema analizará las imágenes captadas para identificar patrones y comportamientos asociados a posibles situaciones de ahogamiento o riesgo. Cuando detecte una incidencia potencial, generará una alerta para que los equipos de socorrismo puedan actuar rápidamente. Desde el consistorio remarcan que esta tecnología actuará como apoyo a la vigilancia humana y no la sustituirá.
El dispositivo estará operativo hasta el 13 de septiembre y cuenta con una plantilla de 17 profesionales, además de un coordinador y un patrón de embarcación. El servicio ha sido adjudicado para dos temporadas e incorpora por primera vez la gestión de la empresa Proactiva, especializada en salvamento marítimo.




