La actuación policial, que se llevó a cabo durante el mes de marzo, ha culminado con la detención de 20 personas, de las cuales cuatro han ingresado en prisión provisional. El resto de los implicados están siendo investigados en el marco de una operación que se mantiene abierta y no descarta futuras detenciones.
Según fuentes policiales, la organización operaba con una estructura bien definida y disponía de la capacidad industrial para fabricar hasta 900.000 cigarrillos diarios. El producto ilícito se destinaba principalmente a diversos mercados de la Unión Europea, generando un fraude a la hacienda pública estimado en 30 millones de euros.
La investigación, que se ha extendido durante casi dos años, incluyó registros en naves industriales de Lloret de Mar y Vidreres, así como en otros municipios catalanes. Durante estas intervenciones, se incautaron cerca de 30.000 kilos de hoja de tabaco, más de 70.000 kilos de picadura y millones de elementos esenciales para la fabricación de cigarrillos.
Las autoridades también investigan un posible caso de explotación laboral, ya que parte de los detenidos serían trabajadores en situación irregular que, presuntamente, eran retenidos por la organización. El caso está actualmente bajo la jurisdicción de un juzgado de Igualada.




