El conseller de la Presidència, Albert Dalmau, anunció la decisión, forzada por los últimos incidentes, como el desprendimiento de tierras registrado el viernes entre Maçanet y Blanes, y la situación meteorológica adversa. El objetivo primordial es garantizar la seguridad de los usuarios y el derecho a la movilidad.
“"No se están dando las condiciones para acreditar la movilidad segura de los ciudadanos."
Dalmau reconoció que son “días difíciles para el país” debido a los efectos prolongados del temporal y aseguró que la seguridad “es y será la cuestión primordial” en la actuación del ejecutivo. También pidió disculpas a los usuarios, advirtiendo que “los usuarios no pueden ser rehenes en ningún caso de esta situación”.
Además de la suspensión, el Govern reclama la gratuidad del servicio hasta que la reanudación sea completamente fiable y sostenida en el tiempo. Paneque explicó que la Secretaría de Movilidad ha firmado una resolución para detener el servicio, ya que “no se pueden dar garantías de operatividad en toda la red”, y añadió que se están analizando 21 puntos críticos.




