Después de un período prolongado de sequía, las reservas de agua en Cataluña han experimentado una notable recuperación. Las lluvias caídas durante los últimos meses han permitido que los pantanos mantengan niveles muy elevados, situando las cuencas internas significativamente por encima del umbral del 60% que marca el inicio de los escenarios de sequía.
Esta situación representa un cambio de tendencia respecto a los momentos más críticos vividos en 2024, acercando los registros actuales a los niveles habituales previos a la crisis hídrica. La ACA actualiza diariamente estos datos, ofreciendo una visión detallada de la evolución de cada embalse.
El sistema Ter-Llobregat, fundamental para el abastecimiento de gran parte de las demarcaciones de Barcelona y Girona, así como del Solsonès, también presenta reservas muy altas, alrededor del 93,6%. Este sistema incluye embalses como Sau, Susqueda, la Baells, la Llosa del Cavall y Sant Ponç.
Entre los pantanos de las cuencas internas, destacan los niveles de Riudecanyes (99,50%), Foix (80,48%), Sant Ponç (95,79%) y Siurana (77,66%). La Llosa del Cavall, incluso, supera el 100% de su capacidad, evidenciando la magnitud de la recuperación de las reservas hídricas.




