Anteriormente, parte de estos servicios se prestaban a través de contratos externos. El objetivo del cambio es reducir el tiempo de respuesta ante incidencias y reforzar la supervisión desde los servicios técnicos municipales.
La unificación del servicio supondrá que las urbanizaciones, que hasta ahora dependían de una empresa privada para la limpieza, pasen a ser gestionadas por la brigada municipal, igual que ya sucede en el núcleo urbano.
De cara al 2026, el proyecto incluye la instalación de contenedores cerrados en el centro y nuevos puntos de recogida en las zonas residenciales, un sistema que fue elegido por la ciudadanía mediante un proceso participativo.




