El aviso del siniestro se recibió alrededor de las ocho menos cuarto de la noche. Los Bomberos de la Generalitat movilizaron siete dotaciones, incluyendo un equipo especializado en estructuras colapsadas, ante la posibilidad inicial de daños graves o más afectados.
Una vez revisado el inmueble de la calle Santa Anna, se confirmó que la víctima era la única ocupante de la vivienda y se descartaron afectaciones estructurales importantes, aunque el techo sí resultó dañado.
Las primeras comprobaciones indican que el incendio se originó en la cocina y quedó confinado en ese espacio. Se cree que las llamas se extinguieron solas por falta de oxígeno, pero provocaron daños significativos en el interior, con paredes ennegrecidas y desperfectos visibles.
A pesar de la rápida intervención de dos ambulancias del Servicio de Emergencias Médicas (SEM) y los Bomberos, no se pudo salvar la vida de la mujer. Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación para determinar las causas exactas del siniestro.




