La iniciativa se enmarca en la preparación ante una “improbable” ruptura de la infraestructura, un escenario que activaría el plan Inuncat por riesgo de inundaciones. El objetivo principal es garantizar la seguridad de la población en caso de una eventualidad.
Durante la jornada organizada por Endesa, se explicó que los municipios deben designar lugares elevados que puedan servir de refugio. En La Cellera de Ter, por ejemplo, la escuela local ha sido identificada como uno de estos puntos seguros, dada su ubicación estratégica.
La Selva sería la primera comarca en sufrir las consecuencias de un hipotético fallo de la presa de Susqueda. Se estima que, una vez activadas las sirenas de advertencia, el agua tardaría aproximadamente media hora en llegar a la localidad.




