El Ayuntamiento de Sils ha comunicado que los residentes pueden volver a utilizar el agua de la red para beber y cocinar. Esta decisión, tomada en coordinación con Salud Pública, se produce después de que el tratamiento aplicado en los últimos días haya logrado reducir la turbidez hasta los "valores admitidos" en la red de suministro.
Las restricciones se impusieron el miércoles pasado debido a una acumulación "excepcional" de sedimentos en los pozos de captación, causada por las intensas lluvias del temporal. La medida afectó a cerca de 2.000 vecinos de una parte del casco urbano, a quienes el consistorio ofreció un camión cisterna para el reparto de agua potable.
En un nuevo bando, el consistorio explica que los resultados de los análisis realizados el domingo confirman la "ausencia de parámetros indicadores", garantizando que el agua está "correctamente desinfectada". Las últimas mediciones de turbidez tomadas este martes también cumplen con los valores paramétricos exigidos.
El Ayuntamiento ha destacado que está trabajando en la implementación de medidas preventivas para evitar que un episodio similar se repita en el futuro, especialmente ante la posibilidad de nuevos temporales.




