El documento técnico señala que la parcela prevista, ubicada junto al instituto local, se halla en una zona de flujo preferente de la riera de Tossa. Esta calificación normativa prohíbe la edificación de nuevos centros escolares para garantizar la seguridad ante posibles crecidas del agua.
La decisión ha obligado a frenar el proyecto justo cuando finalizaba su redacción técnica. No obstante, las obras de la nueva biblioteca y los edificios escolares actuales no se ven afectados, ya que la normativa de la ACA se aplica estrictamente a nuevas construcciones educativas.
La alternativa que baraja el consistorio es el sector de Mas Font, en la avenida Joan Maragall. Se trata de un espacio que ya cumple funciones de recreo para la guardería situada en la plaza Sant Joan, facilitando así la integración del nuevo equipamiento.




