El nuevo incidente se produjo mientras los operarios trabajaban para restablecer el suministro tras el primer deslizamiento que tuvo lugar el domingo al mediodía. Este primer desprendimiento, situado sobre la riera de Sant Amanç, ya había dejado a la mayor parte del pueblo sin agua.
Las tareas de reparación se habían alargado debido a dificultades técnicas. El martes por la tarde, los técnicos habían logrado conectar las tuberías de impulsión y de abastecimiento y habían comenzado a llenar los pozos. Fue durante este proceso que cedió otro tramo del muro, provocando la nueva avería.
Actualmente, los trabajos se centran en instalar un bypass provisional para redirigir el agua hacia los pozos y restablecer el servicio progresivamente. El consistorio calcula que, una vez el agua llegue al depósito, serán necesarias unas cuatro horas para que la presión vuelva a la normalidad en todos los hogares de Anglès.
Mientras tanto, el Ayuntamiento de Anglès mantiene abierta la cisterna de agua potable en la antigua fábrica Burés. El martes, esta cisterna estuvo disponible para los vecinos en dos turnos: de diez de la mañana a una del mediodía y de cuatro de la tarde a ocho de la noche.




