Tres años después de dejar la Segarra para unirse al Solsonès, el municipio de Torà todavía mantiene vínculos de gestión con su antigua comarca. El equipo de gobierno local, encabezado por la alcaldesa Isabel Torres, ha señalado que la plena autonomía es un proceso complejo que se está ejecutando de forma gradual.
La prioridad absoluta es la gestión del ciclo del agua. El consistorio está a la espera de que la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) dé luz verde a diversos proyectos estructurales. Según las previsiones, la aprobación podría llegar durante el año 2026, un paso indispensable para mejorar la potabilidad y la depuradora.
“"Teníamos una pérdida de casi un 50% de agua por mal estado de las tuberías. El año pasado iniciamos una fase de renovación y este año empezaremos con una subvención de 300.000 euros."
Esta inversión se destinará principalmente a la red que suministra a las masías. Paralelamente, el traspaso de competencias en materia de residuos y servicios sociales desde el Consell Comarcal de la Segarra hacia el del Solsonès no se prevé que esté totalmente terminado hasta finales de 2027.




