La propuesta salió adelante con los votos de PSC y ERC, y el voto en contra de Vox. El acuerdo nombra a la entidad como medio propio para ejecutar la actividad funeraria en la localidad del Tarragonès.
“"La funeraria es un proyecto legal, viable y avalado por informes técnicos y rigurosos."
La decisión coincide con la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Tarragona, que ha anulado los acuerdos de creación de FuneCamp al considerar que no se acredita su estabilidad presupuestaria.
El consistorio ha anunciado que presentará un recurso de apelación ante el TSJC para defender la viabilidad del proyecto, que une a varios municipios del Camp de Tarragona en un servicio público común.




