El edificio de la Via Augusta, que acoge a gigantes y bestias desde 2008, sufre problemas estructurales crónicos. Los más afectados son los Nanos Vells originales de 1865, cuyo material de cartón piedra corre peligro por el moho. Los representantes de las entidades critican la falta de interés de los sucesivos gobiernos municipales en solucionar estas deficiencias.
“"Tarragona tiene el mejor Seguici de Catalunya, pero su casa es una ruina. Las piezas están maltratadas."
Desde el Ayuntamiento de Tarragona aseguran que existe un plan de renovación integral en marcha, aunque las cuentas de 2026 solo reflejan una inversión de 49.000 euros. Mientras tanto, las collas denuncian que el equipamiento está obsoleto y que incluso han aparecido plagas de insectos en las instalaciones eléctricas.




