A pesar de la entrada en vigor de la regulación de precios en 2024 al ser considerada zona tensionada, el coste de los arrendamientos ha superado los 664 euros registrados previamente. Esta situación está dejando a muchas parejas jóvenes en una situación de vulnerabilidad habitacional.
“"Los jóvenes son los primeros que están siendo expulsados del mercado del alquiler."
Parejas como Nora y Hossam, que residen en Sant Pere i Sant Pau, relatan la imposibilidad de independizarse debido a que la oferta rara vez baja de los 800 euros, mientras que sus presupuestos máximos rondan los 700 euros.
En municipios como Salou, el problema se agrava por el predominio del alquiler temporal. Anaís Crespo, vecina de la localidad, señala que la falta de producto de larga duración está forzando a los residentes a buscar alternativas en otras comarcas ante la falta de opciones asequibles.




