El proyecto presupuestario global asciende a 4.000 millones de euros en inversiones totales, de los cuales una parte significativa se territorializa en la provincia de Tarragona para impulsar proyectos locales este febrero.
Además de las partidas territoriales, el ejecutivo catalán ha priorizado la vivienda con 1.900 millones de euros, en un escenario marcado por la persistencia del déficit fiscal catalán, que alcanza los 21.092 millones de euros.




