El certamen, que se desarrollará en diversos espacios públicos y equipamientos como el Teatre Tarragona y el Espai Jove Kesse, incluye actuaciones de referentes del género y propuestas de talento local. La programación busca poner en valor la tradición flamenca arraigada en la ciudad, combinando espectáculos de baile, cante y divulgación cultural.
La edición de este año incorpora una renovada identidad visual basada en la simplicidad formal y el uso de nuevas tipografías. Además, el festival mantiene su compromiso con la mediación social mediante proyectos participativos en barrios como Sant Salvador y actividades abiertas a la ciudadanía, como la tradicional flashmob en la plaça Corsini.
“"Tarragona cuenta con el flamenco desde hace muchísimos años, nosotros no lo hemos generado de nuevo, hemos puesto en común y en valor el trabajo de muchas escuelas de danza y de muchos bailarines, cantaores y músicos de la ciudad."




