Esta partida presupuestaria permitirá actuar sobre un total de 45 kilómetros de vías de titularidad de la Generalitat de Catalunya. El objetivo principal de la intervención es optimizar el estado de la pavimentación para reforzar la seguridad vial y el confort de los usuarios.
En el Tarragonès y el Baix Camp, las obras se centrarán en puntos estratégicos como la C-422 entre Constantí y la Selva del Camp, la T-721 en Constantí, y la TP-7013. También se actuará en el Alt Camp, concretamente en la C-37 entre Alcover y Valls.
El plan también incluye mejoras en la C-221 en Batea, la C-42 entre l'Aldea y Tortosa y la T-240 en el Baix Penedès. Esta inversión forma parte de un paquete global de 50 millones de euros para renovar 300 kilómetros de carreteras en toda Catalunya.




