Las obras se centrarán en la renovación del asfalto en puntos estratégicos como la C-422 en Constantí, la C-37 entre Alcover y Valls, y la T-240 en el Baix Penedès. Esta iniciativa forma parte del plan Ferms Sostenibles, que busca revertir la falta de mantenimiento acumulada en los últimos años mediante una inversión total de 250 millones hasta 2029.
“"Se prevé una reducción del 25% como mínimo de las emisiones de dióxido de carbono."
Además de la seguridad vial, el proyecto destaca por su vertiente ecológica. Se aplicarán materiales reciclables y criterios de economía circular para minimizar la huella de carbono. En el conjunto de Catalunya, la inversión este año alcanzará los 50 millones de euros para actuar en 300 kilómetros de vías.




