La situación del equipo dirigido por Cristóbal Parralo es crítica. La derrota ante el Teruel, un equipo que la temporada pasada competía en Segunda RFEF, fue especialmente dolorosa, ya que los granas jugaron desde el minuto 30 con superioridad numérica por la expulsión de Rijn.
El gol que decidió el encuentro llegó en el largo tiempo de descuento de la primera parte. Rodríguez superó a Rebollo con un disparo potente y seco (0-1) justo antes del descanso, un gol psicológico que el Teruel supo defender con orden durante toda la segunda mitad, convirtiéndose en una versión 'amateur' del Getafe.
El partido estuvo marcado por las graves lesiones. El defensa Álvaro Garcia tuvo que ser sustituido en el minuto 16 por una posible lesión de gravedad en la rodilla. Más tarde, Almpanis, que había entrado en el minuto 62, sufrió un fuerte choque con un rival que lo envió directamente al hospital con una conmoción cerebral.
La ejecución, una vez más, ha decepcionado y los tarraconenses consuman la octava derrota de la temporada.
Con esta octava derrota de la temporada, el Nàstic se sitúa duodécimo en la tabla con 25 puntos, a solo tres de la zona de descenso directo. La distancia con la zona de play-off se mantiene provisionalmente en cuatro puntos, pero la sensación de impotencia se contagia a la grada, que vuelve a señalar al palco de la Budallera.




