El ejercicio simuló la colocación de una mochila sospechosa en una de las entradas de la terminal de cruceros, activando inmediatamente los protocolos de seguridad del recinto portuario. La prueba sirvió para evaluar los procedimientos de actuación y la coordinación ante una situación de riesgo en una infraestructura estratégica como el Puerto de Tarragona.
Tras una llamada anónima alertando de la presencia de un paquete potencialmente peligroso, la Guardia Civil desplegó su unidad canina para localizar el supuesto artefacto. Los especialistas TEDAX del cuerpo se encargaron posteriormente de su desactivación y retirada de la zona acordonada.
Paralelamente, los Mossos d’Esquadra inspeccionaron el vehículo del sospechoso, estacionado en una zona urbana próxima al puerto, y procedieron a su detención en las inmediaciones del recinto. La Policía Nacional participó en las tareas de identificación del individuo implicado en el escenario simulado.
El ejercicio forma parte de la decena de simulacros anuales que la Autoridad Portuaria organiza para ensayar la respuesta ante diferentes tipos de emergencias y amenazas.
En el simulacro, que comenzó a las 10.15 horas de este jueves 22 y se prolongó durante unas dos horas, intervinieron la Policía Portuaria, los Mossos d’Esquadra, la Guardia Urbana de Tarragona, la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Capitanía Marítima y Salvamento Marítimo.




