El recuerdo tarraconense del 23F: entre la resistencia en el Senado y el miedo en el Congreso

Varios testimonios de la demarcación rememoran cómo vivieron el golpe de Estado de hace 45 años desde Madrid.

Imagen genérica de una radio antigua en una habitación con poca luz.
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Imagen genérica de una radio antigua en una habitación con poca luz.

Varios ciudadanos de Tarragona vivieron en primera persona el asalto al Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981, una jornada que marcó la historia democrática del Estado hace ahora 45 años.

El empresario de Reus, Emili Casals, entonces senador de la UCD, tuvo que asumir la presidencia accidental del Senado aquella noche. Mientras sus superiores estaban retenidos por Tejero, Casals mantuvo contactos clave con la Casa Real y varios gobiernos internacionales para asegurar la continuidad institucional.

"Me solté la correa del arma para levantar las manos si entraban los GEO."

Pau Ricomà · Exalcalde de Tarragona
Por otro lado, el exalcalde de Tarragona, Pau Ricomà, se encontró en el otro lado de la valla de forma involuntaria. Como soldado de reemplazo en la División Acorazada Brunete, fue enviado al Congreso sin saber si iba a apoyar el golpe o a detenerlo, viviendo momentos de gran tensión en la cafetería del edificio.
En el interior del hemiciclo, los cinco diputados de la provincia, Joan Sabater, Antoni Faura, Andrés Limón, José Vidal y Josep Solé Barberà, sufrieron horas de vigilancia armada. Los testimonios recuerdan el control estricto de los golpistas y el ambiente de 'batalla campal' que se vivió en las zonas de servicio del palacio legislativo.