La caída es especialmente notable en el Camp de Tarragona, donde el uso del catalán como lengua principal ha pasado del 54,4% registrado en el año 2003 a solo el 37,9% según los datos de la Encuesta de usos lingüísticos (2025). Esta tendencia a la baja contrasta con las Terres de l’Ebre, que, a pesar de sufrir un retroceso (del 89,4% al 66,5%), se mantiene como el territorio con mayor presencia de la lengua.
El retroceso se observa en la mayoría de entornos sociales. En el ámbito de las amistades, solo el 15% de los encuestados habla exclusivamente en catalán, mientras que el castellano predomina con un 31%. Esta dinámica se ha trasladado a sectores donde el catalán era tradicionalmente mayoritario, como el comercio, la banca y la sanidad, donde ahora ha quedado por debajo de la lengua castellana.
El estudio refleja que solo un 22,4% de los ciudadanos inicia siempre las conversaciones en catalán, una cifra muy inferior al 55% registrado en las Terres de l’Ebre.
La disminución afecta también al uso exclusivo en servicios clave. En el ámbito médico, el uso exclusivo del catalán ha caído del 41% al 26%, y en el pequeño comercio del 35,6% a menos del 20%. Territorialmente, el entorno metropolitano de Tarragona es donde el catalán tiene menor presencia, con solo un 24,7% de uso exclusivo.
La preocupación aumenta con los datos sobre la intención futura de uso. El porcentaje de personas que no muestran intención de utilizar el catalán en el futuro ha aumentado significativamente, pasando del 19,7% al 29,6%. Paralelamente, aquellos que desearían hablar más catalán han caído del 34% al 27,8%, consolidando la tendencia a la baja en el uso social de la lengua en la región.




