La Empresa Municipal Mixta d'Aigües de Tarragona (Ematsa) ha vuelto a recurrir a la seguridad privada para garantizar la integridad de sus empleados. La medida responde al aumento de la tensión con algunos usuarios durante actuaciones en la vía pública, especialmente en casos de cortes de suministro por impago o la retirada de conexiones ilegales a la red.
El nuevo contrato tiene un presupuesto base de licitación de 56.573,79 euros y una vigencia de dos años. Como novedad, además del acompañamiento en la calle, se incluye vigilancia estática en las oficinas de atención al público situadas en la Muntanyeta, en el barrio de Sant Pere i Sant Pau, donde se ha detectado un incremento de la conflictividad.
“"Se considera necesario contar con estos servicios como medida preventiva para velar y garantizar la seguridad del personal"
Las tareas de vigilancia se realizarán a partir de las ocho de la mañana, con una previsión de cinco horas diarias. Dos escoltas acompañarán a los operarios en situaciones de riesgo, aunque la empresa aclara que no se han registrado agresiones físicas recientes, sino episodios puntuales de peligro que es necesario prevenir según la normativa del Departamento de Interior.
Para paliar los efectos de la pobreza energética, Ematsa recuerda que dispone de un Fondo Social de 150.000 euros coordinado con el Institut Municipal de Serveis Socials de Tarragona. Este mecanismo permite bonificar tarifas y garantizar el acceso al agua a personas vulnerables, evitando así la exclusión y reduciendo los posibles conflictos derivados de los cortes.




