La previsión inicial establecía que el 66% de los convoyes circularían durante el inicio del día, porcentaje que debía reducirse al 33% a partir de media mañana. Sin embargo, la operativa real en la estación de Tarragona ha sido inferior a lo esperado, con trenes cancelados y demorados desde primera hora.
Aunque los dos primeros trenes con destino a Barcelona salieron de Tarragona sin problemas, la situación fue crítica en dirección sur, donde no llegó ningún convoy hasta las 9:15 horas de la mañana.
Además, un tren que debía partir hacia Barcelona a las 8:26 llegó con diez minutos de retraso y quedó detenido en el andén de la estación de Tarragona, estimándose que la demora se prolongaría cerca de una hora.
Los usuarios presentes en la estación eran escasos y mostraron resignación ante la situación, a pesar de estar informados previamente sobre la convocatoria de huelga.




