Durante los exámenes realizados a cerca de un centenar de puntos de venta, tanto establecimientos permanentes como casetas temporales, los agentes han observado una mayor frecuencia de errores en los datos obligatorios que deben figurar en los petardos. Estas deficiencias incluyen la incorrecta indicación del contenido neto explosivo (NEC) o la falta de identificación precisa del contenido de ciertos surtidos.
Según Israel Esteve, miembro de la Unidad de Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil en Reus, las infracciones de etiquetado son más comunes este año que otras cuestiones habituales como la venta o las medidas de seguridad. La responsabilidad recae principalmente en la empresa fabricante y la distribuidora, que debe verificar la mercancía antes de ponerla a la venta. Ante cualquier incumplimiento, el producto es intervenido preventivamente.
La campaña, que se desarrolla anualmente coincidiendo con la celebración de Sant Joan, también incluye la verificación de permisos, la presencia de extintores, la documentación de transporte y la relación de trabajadores. Los agentes recuerdan la importancia de controlar la edad de los compradores, ya que los productos pirotécnicos están clasificados por edades (F1 a partir de 12 años, F2 desde los 16, y F3, T1 y P1 para mayores de edad), y recomiendan solicitar el DNI ante cualquier duda.
También se comprueban las distancias de seguridad, el estado de los extintores y las puertas de evacuación. En el caso de las casetas temporales, se exige la retirada nocturna de la mercancía (más de 50 kilos de materia reglamentada) a depósitos autorizados. Los establecimientos permanentes, en cambio, pueden almacenar producto durante todo el año, pero con requisitos de seguridad más estrictos, como alarmas volumétricas o sísmicas.
A pesar de las incidencias detectadas en el etiquetado, los inspectores destacan el buen nivel de cumplimiento general del sector. Las infracciones relacionadas con la venta a menores o las medidas de seguridad son poco habituales, y Esteve señala que la comunicación con el sector es fluida y la labor preventiva funciona.




