La intervención se llevó a cabo el pasado martes 20 de enero en un comercio de la ciudad de Tarragona. Los artículos, cuyo valor estimado asciende a 17.110 euros, estaban expuestos para la venta al público sin la documentación requerida.
Según informó el cuerpo armado, los productos confiscados procedían de países extracomunitarios como los Emiratos Árabes y China. La razón principal de la incautación fue la falta de etiquetado obligatorio, que debe incluir información esencial para el consumidor, así como las garantías de seguridad y sanitarias previstas por la legislación de la Unión Europea.
Los artículos confiscados carecían del etiquetado obligatorio ni de las garantías sanitarias y de seguridad previstas en la normativa de la Unión Europea.
Además del etiquetado deficiente, el responsable del establecimiento de Tarragona no pudo presentar la factura de compra de los productos. Esta ausencia de documentación impidió a los agentes de la Guardia Civil acreditar la importación legal de los artículos.




