El informe, basado en la metodología iRAP, señala que este segmento de casi seis kilómetros concentra el índice de riesgo más alto de la red estatal. Con una intensidad media de 2.319 vehículos diarios, el tramo registró tres accidentes con víctimas mortales o heridos graves durante el trienio analizado.
Además, la provincia de Tarragona figura en el ranking por la N-420, que conecta con Córdoba y es la segunda vía del país con más kilómetros de riesgo elevado, alcanzando los 149 kilómetros críticos. En total, Catalunya suma 201 kilómetros de carreteras con alta peligrosidad.
A nivel estatal, el 11,8% de las carreteras presentan un riesgo elevado, lo que supone 3.122 kilómetros. El estudio advierte que, aunque la siniestralidad global ha bajado desde 2010, el riesgo en autopistas y autovías ha crecido por primera vez en 15 años respecto al periodo anterior.




