Los últimos barómetros de opinión del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) muestran un aumento significativo de la preocupación por la inmigración y la delincuencia en Tarragona. La inmigración ya es percibida como el segundo problema principal, y la inseguridad ciudadana como el tercero, alcanzando registros récord en la última década.
“"La percepción de inseguridad es muy básica y es importante atenderla siempre pero te la genera cualquier acto violento, no hace falta que haya habido una repetición."
Esta percepción creciente contrasta con los datos oficiales del Ministerio del Interior, que indican una disminución de las infracciones penales en la provincia de Tarragona en el último año, concretamente un 6,1%. La criminalidad convencional bajó un 5,1% y la cibercriminalidad un 11%. Sin embargo, en una perspectiva temporal más amplia, los delitos han crecido un 14% entre 2019 y 2025, impulsados principalmente por un aumento del 75% en delitos sexuales y un 78% en cibercriminalidad.
Expertos señalan que esta brecha entre percepción y realidad estadística se debe a varios factores. La proliferación de noticias falsas en las redes sociales y la asociación deliberada entre inmigración y delincuencia por parte de algunos partidos políticos contribuyen a alimentar el discurso del miedo. Además, el impacto mediático de hechos aislados, como un homicidio, puede tener más peso en la opinión pública que cientos de hurtos.
“"El discurso del miedo mueve mucho a la gente y orienta el voto."
La criminología ambiental también juega un papel importante. Aspectos como el estado del pavimento, la iluminación o la presencia de locales cerrados pueden generar una sensación de abandono y, por lo tanto, de inseguridad en barrios concretos. Los expertos insisten en la necesidad de abordar problemáticas específicas, como el aumento del narcotráfico y los incidentes con arma blanca, reforzando operativos y tomando medidas concretas en estas áreas.




