Durante la mañana del miércoles 21 de enero, la estación de Tarragona recibió un goteo constante de usuarios que desconocían la interrupción del servicio ferroviario de Renfe en Cataluña, causada por el temporal y el accidente en Gelida. Personal de seguridad e informadores de Renfe y Adif se situaron en las puertas para explicar la situación, encontrándose con la resignación o la necesidad urgente de encontrar una alternativa.
“"He mirado la aplicación de ADIF y no ponía nada, que los trenes estaban circulando. He echado en falta un comunicado en la página web y pido más información por parte de la compañía."
La falta de trenes regionales obligó a muchos usuarios, como la estudiante Angelina que tenía que ir a la universidad en Barcelona, a buscar alternativas como la estación de autobuses. Renfe no ofreció transporte alternativo por carretera, sugiriendo solo el desplazamiento a la estación de alta velocidad del Camp de Tarragona, ya que los servicios AVE y Avant sí que circulaban.
“"Nos estamos jugando la vida, sabíamos que algún día habría una desgracia. Esto ha llegado a un punto en el que no se puede continuar de esta forma."
Varios viajeros, como Ainhoa Poyatos y Jordi Solé, lamentaron la fragilidad de la red ferroviaria, señalando que “la falta de inversiones en infraestructuras de las últimas décadas tiene consecuencias”. La plataforma Dignitat a les Vies exigió una “revisión urgente” de toda la red a raíz del accidente en Gelida y mostró su apoyo a la huelga anunciada por el sindicato Semaf.




