Colectivos como Dignitat a les Vies y Trens Dignes han mostrado su rechazo tras reunirse con la Generalitat y Adif. Denuncian que el plan no contempla aumentos de capacidad en las líneas regionales de vía única ni estrategias para mejorar la fiabilidad del corredor R2 Sud, uno de los más afectados por incidencias.
“"Este planteamiento perpetúa un sistema ferroviario que responde a la lógica radial de 1967."
Las críticas también se centran en la falta de inversión en las estaciones de las líneas R13, R14 y R15, así como en la gestión del túnel del Garraf. Los usuarios exigen un túnel nuevo para evitar cortes prolongados y permitir velocidades de hasta 200 km/h, lamentando que el modelo actual priorice siempre el área metropolitana de Barcelona.




