Esta decisión conjunta entre ambas administraciones busca facilitar la conexión con las playas tarraconenses por la N-340 y promover la sostenibilidad. El proyecto también contempla la construcción de un carril similar sobre el puente del río Francolí y la instalación de pantallas acústicas en la autovía A-7, en el primer cinturón de Tarragona, para reducir el ruido para los residentes.
El proyecto, que ha sido adjudicado por 7,8 millones de euros, responde a diversas necesidades actuales. Las actuaciones principales incluyen la creación de un carril para peatones y bicicletas en la N-340, desde el enlace con la autovía A-7 hasta el límite municipal con Altafulla, así como el mencionado carril en el puente del río Francolí y el apantallamiento acústico en la A-7.
“"Estas actuaciones son fundamentales para seguir avanzando hacia una ciudad más amable, más conectada y más sostenible."
El responsable municipal ha destacado que el inicio de las obras en septiembre permitirá compatibilizar un proyecto estratégico para Tarragona con la actividad turística y la movilidad habitual del verano, especialmente en una zona muy sensible por el acceso a las playas. También ha subrayado la colaboración entre el Ayuntamiento de Tarragona y el Ministerio de Transportes para hacer realidad estas mejoras, largamente reivindicadas por la ciudadanía, que mejorarán la seguridad y la calidad de vida de los vecinos, fomentando una movilidad más saludable y sostenible.




