La situación de caos se vivió en la estación del Camp de Tarragona, donde los usuarios que optaron por la alta velocidad tampoco se salvaron de las incidencias. Los retrasos mínimos fueron de media hora en la mayoría de los trenes. Además, muchos pasajeros tuvieron que pasar media hora esperando en los andenes, al aire libre, con temperaturas de unos cuatro grados, después de pasar el control de seguridad.
Aunque el primer tren Avant de la mañana, procedente de Lleida, salió puntual hacia Barcelona a las 7.35 horas, los problemas comenzaron inmediatamente después. El siguiente tren, el de las 7.47 horas (procedente de Tortosa), salió hacia Barcelona a las 8.33, acumulando un retraso de 56 minutos. Al parecer, este tren estuvo detenido durante media hora en el intercambiador de La Boella.
Otros servicios también se vieron afectados. El tren de Media Distancia (que opera como un Avant) procedente de Lleida, con salida prevista a las 7.55 horas, llegó a Tarragona con más de 40 minutos de demora. Asimismo, el AVE procedente de Madrid también acumulaba media hora de retraso, con una salida prevista hacia Barcelona a las 8.53 horas en lugar de las 8.23 horas.
Esta situación generó aglomeraciones tanto en los andenes como en las zonas previas al control de pasajeros en la estación del Camp de Tarragona, afectando gravemente la movilidad matinal de los viajeros.




