La movilización, que se enmarca en una ola de protestas que se replican en distintos puntos del país y de Europa, busca presionar contra la ratificación del pacto comercial con el bloque sudamericano. Los agricultores consideran que este acuerdo les perjudica gravemente a nivel económico.
“"El pacto también tendría consecuencias para los consumidores, ya que los alimentos producidos en otros lugares del mundo no cumplen los requisitos sanitarios que hay en Europa, hecho que creen que puede ser perjudicial para la salud."
El presidente del Gremi de la Pagesia Catalana, Joan Regolf, ha subrayado que el pacto no solo afecta a los productores locales, sino que también tendría consecuencias directas para los consumidores.
Los manifestantes han anunciado su intención de prolongar el corte del acceso al puerto hasta el próximo lunes, manteniendo la presión sobre las autoridades europeas para detener la firma del acuerdo.




