Rodalies en Tarragona: el Gobierno admite el "colapso" por el eclipse

El secretario de Movilidad reconoce que la previsión de trenes no fue adecuada para la demanda generada por el eclipse solar.

Imagen genérica de un andén de tren vacío con las vías perdiéndose en la distancia.
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Imagen genérica de un andén de tren vacío con las vías perdiéndose en la distancia.

El secretario de Movilidad e Infraestructuras, Manel Nadal, ha admitido el "colapso" del servicio de Rodalies en Tarragona este miércoles, coincidiendo con el eclipse solar, reconociendo que la previsión de trenes no fue adecuada para la demanda.

Manel Nadal, secretario de Movilidad e Infraestructuras, ha reconocido el "colapso" del servicio de Rodalies en Tarragona el día del eclipse, cuando muchos pasajeros no pudieron desplazarse hacia el sur de Cataluña debido a las aglomeraciones en las estaciones y en los trenes. Nadal admitió que el sistema no funcionó como se esperaba, afirmando: "La previsión era correcta, pero se ha demostrado que no lo era."
Esta admisión llega después de que el gerente de operaciones de Rodalies, David Andrés, ya se hubiera disculpado el día anterior, asegurando que "no teníamos más trenes" y que el problema era de capacidad, no de planificación. Andrés declaró: "Aunque hubiéramos querido, no habríamos podido poner ningún otro tren."
El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, ha exigido explicaciones a Renfe y Adif, pidiendo responsabilidad y un "replanteamiento real, profundo y sincero" del servicio. Viñuales calificó las imágenes de cientos de personas esperando en la estación como "inadmisibles".
Nadal llegó a describir las condiciones del servicio como "infrahumanas, o no las correctas para un servicio público". Explicó que la concentración de gente entre las 16:30 y las 18:30 provocó el colapso, agravado por una incidencia en las vías y la activación de la alarma en un tren.
El secretario de Movilidad también hizo autocrítica sobre la comunicación, señalando que el llamamiento a hacer una ida escalonada insistió demasiado en el "transporte privado" y poco en los trenes. "No se hizo", admitió, refiriéndose a la necesidad de informar mejor sobre la previsión de trenes y su capacidad.
En cuanto a la vuelta, Nadal indicó que, a pesar de la concentración de gente entre las diez y las doce de la noche, el regreso se produjo "ordenadamente". Se reforzaron los convoyes con tres trenes de la línea R11, más de 20 trenes largos y uno especial desde Tortosa. Finalmente, se añadió un último convoy a las dos y media de la noche como "tren escoba".