Este espacio, ubicado entre la calle Esperanto (plaza Venus) y la calle C, abarca una superficie de 1.864 metros cuadrados. La iniciativa busca garantizar una convivencia armoniosa entre los bañistas y los animales de compañía, proporcionando una zona regulada y equipada.
La playa para perros dispone de servicios específicos como duchas para mascotas, papeleras y señalización adecuada, asegurando una estancia cómoda, segura y ordenada. Esta medida da continuidad al modelo implementado en 2025, que permitió compatibilizar el uso turístico del litoral con la presencia de animales en un entorno controlado.
El consistorio subraya que esta alternativa de calidad para las familias con mascotas no renuncia al compromiso con la sostenibilidad y el civismo en las playas. Se recuerda la importancia de mantener a los animales bajo control en todo momento para asegurar una convivencia respetuosa.
La zona estará plenamente operativa antes del inicio de la temporada de baño, y el Ayuntamiento hace un llamamiento a respetar las normas de uso para garantizar una experiencia agradable para todos los usuarios.




