Esta interrupción, anunciada por Renfe, afectará principalmente a los pasajeros del tramo donde se concentrarán los trabajos. Las obras, contratadas por vía de emergencia para acelerar los plazos, buscan reforzar la estructura de dos túneles, uno en el término municipal de Valls y otro en La Pobla de Montornès.
Según ha explicado Adif, los túneles, construidos hace casi un siglo y medio, presentan un deterioro significativo. La documentación analizada revela la presencia de grietas transversales y un ligero abombamiento de la bóveda en uno de los túneles cerca de la estación de La Plana-Picamoixons, en dirección a Valls. A la salida, se observan tres grietas de mayor entidad, además de rozamientos y falta puntual de piezas.
“"Se observan tres grietas transversales de mayor entidad, debido a su desarrollo y apertura, a la vez que hay rozamientos y falta puntual de piezas. Esta es la patología más destacable del revestimiento del túnel."
El informe también detalla la degradación de ladrillos y mortero, con casos de falta total de rejuntado que podrían derivar en la caída de materiales. Sin embargo, no se anticipa un riesgo de colapso de la estructura. La falta de mantenimiento preventivo durante décadas ha dejado elementos originales, como traviesas de madera, que muestran manchas de humedad y deformaciones en la bóveda.
Otro problema destacado es que el gálibo de los túneles, diseñados para trenes del siglo XIX, ha quedado obsoleto para algunas máquinas actuales, provocando que los trenes rocen la bóveda. Para solucionarlo, Adif retirará parte de la capa de balasto para adaptar los trenes al gálibo existente. Las obras incluirán la inyección de una malla de acero anclada y nuevos revestimientos para estabilizar e impermeabilizar el interior de los túneles. Además, se aprovechará el corte para realizar mantenimiento preventivo en dos túneles adicionales en el término municipal de Salomó.




