Según el último índice de Live and Invest Overseas, que clasifica las mejores ciudades para retirarse fuera de los Estados Unidos, Tarragona se está consolidando como uno de los destinos preferidos para los norteamericanos gracias a su combinación de historia, clima agradable y un coste de vida notablemente más asequible.
Un jubilado podría cubrir su presupuesto mensual en Tarragona con aproximadamente 1.700 euros, frente a los más de 5.000 dólares que necesitaría en los Estados Unidos.
Esta diferencia económica es clave para un colectivo creciente, ya que alrededor de 450.000 jubilados norteamericanos ya residen en el extranjero. La ciudad ocupa la sexta posición del ranking, colándose entre los 10 destinos más recomendados, solo superada por lugares como Boquete (Panamá), Puerto Vallarta (México) o el Algarve portugués.
Más allá de la economía, Tarragona ofrece un patrimonio histórico de primer nivel, con restos romanos declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, playas de arena dorada y la comodidad de ser una ciudad mediana. Su proximidad a Barcelona también garantiza acceso rápido a transporte, ocio y oferta cultural, factores imprescindibles para muchos expatriados.




