La iniciativa, que se aplica desde hace tres meses, permite celebrar juicios entre las 16:00 y las 20:00 horas dos días a la semana. Según ha explicado Joan Perarnau, presidente de la Audiencia de Tarragona, se trata de una medida excepcional y única en todo el Estado que ha requerido dos años de negociaciones con el Ministerio de Justicia.
“"La verdad es que está siendo un éxito, pese al sacrificio que implica para policías, funcionarios, abogados y magistrados."
La situación en la zona es crítica, con momentos donde hasta el 65% de las plazas judiciales han quedado vacantes durante este 2026. Esta inestabilidad afecta especialmente a partidos judiciales como Amposta o Valls, donde la alta rotación de profesionales dificulta el funcionamiento ordinario de la justicia.
Por otro lado, Mercè Caso, presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), ha reclamado un complemento económico específico para los jueces que trabajan en Cataluña para compensar el alto coste de la vida y facilitar el acceso a la vivienda.




