La intervención inicial, que durará unos quince días, consiste en colocar redes o elementos para evitar que las aves se posen. Esta acción se basa en una auditoría reciente y tiene la voluntad de ser ampliada posteriormente al resto de la ciudad, según ha indicado la concejala de Limpieza del Ayuntamiento de Tarragona, Sonia Orts.
“"Son acciones homologadas y respetuosas con el bienestar animal. Estos 25.000 euros tendrán un impacto directo en la limpieza, imagen y salubridad."
El censo municipal estima que en Tarragona hay entre 16.000 y 18.000 palomas, pero la mayoría no generan problemas. La solución técnica, diseñada por la empresa Biodiversitat.cat, no busca eliminar las aves sino dificultar que se posen en lugares como farolas, cajas de telecomunicaciones de las fachadas o tejados. El 80% de los puntos críticos son propiedades privadas, incluyendo edificios municipales como el Palacio Municipal o el Teatro Tarragona.
“"De los 81 puntos ninguno es un dormidero grande, sino que hay dos, tres o cuatro palomas en cada uno."
Paralelamente, el consistorio ha abierto un servicio de atención a la ciudadanía con visitas domiciliarias para asesorar a los vecinos sobre soluciones concretas. Además, se han implementado medidas en el Puerto de Tarragona para dificultar el acceso de las palomas al pienso, con el objetivo de reducir la población total entre el 60% y el 70% en los próximos dos años. La actuación global de los dos próximos años ascenderá a 230.000 euros.




