La movilización convocada por el partido de ultraderecha ha reunido a cerca de un centenar de personas. El recorrido previsto pretendía llegar hasta el futuro centro de culto de la Comunidad Islámica de Bonavista, ubicado en la calle Once. Paralelamente, unas 300 personas se han concentrado ante el equipamiento religioso para mostrar su rechazo a la presencia de la formación política.
Durante la marcha se han vivido momentos de crispación cuando algunos vecinos han increpado a los manifestantes de Vox. Se han registrado empujones puntuales y el lanzamiento de un huevo contra una participante, hechos que no han pasado a mayores gracias al encapsulamiento policial. El diputado Sergio Macián ha criticado la actuación de los agentes.
“"Esto evidencia que Vox ha hecho el ridículo con esta iniciativa que no responde a una preocupación real del barrio."
Por su parte, el alcalde Rubén Viñuales ha defendido la convivencia en Tarragona y ha minimizado el impacto de la convocatoria, destacando que la mayoría de los asistentes no eran residentes de la zona. El alcalde ha reafirmado el compromiso del consistorio para mantener la cohesión social.




