Durante el dispositivo, que coincidió con las fiestas del barrio cooperativista, se identificaron 185 personas y se controlaron 25 vehículos, resultando en dos inmovilizaciones. Las actuaciones policiales sumaron más de 130 horas de efectivos destinados.
En el ámbito sancionador, se registraron 32 denuncias de tráfico, ocho por infracciones de civismo y ordenanzas municipales, una por la Ley 4/2015, dos por posesión de armas u objetos peligrosos y siete por estupefacientes.
Asimismo, se instruyeron cuatro diligencias judiciales, principalmente relacionadas con delitos contra la seguridad vial y otros hechos delictivos, que culminaron con las dos detenciones mencionadas.
El plan también incluyó tareas de proximidad y prevención, con contactos con vecinos y visitas a establecimientos comerciales para mejorar la recogida de información y la relación con la ciudadanía.
Los objetivos principales de los cuerpos policiales eran reforzar la prevención, la proximidad y la percepción de seguridad en el barrio, garantizando unas fiestas seguras y de convivencia. La presencia policial se intensificó en zonas de gran afluencia, como los actos festivos y la zona de atracciones, mediante patrullajes a pie y controles preventivos.
Esta iniciativa forma parte de la planificación anual conjunta entre la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra para mejorar la seguridad y la proximidad en los diferentes barrios de la ciudad.




