El acto forma parte de una convocatoria estatal de la plataforma Parar la guerra, extendida a 150 municipios. Los participantes han clamado consignas contra la OTAN y han denunciado lo que consideran políticas imperialistas por parte de Estados Unidos e Israel en la región.
“"La democracia es la que deciden los pueblos, no la que viene de fuera con sangre."
Los portavoces de la movilización han lamentado la inacción de la Unión Europea ante la crisis humanitaria. Según los organizadores, los ataques actuales suponen una vulneración de la soberanía de los pueblos y una amenaza directa a la cultura e identidad de los países afectados.




