A diferencia del resto de Catalunya, donde las rachas fuertes son excepcionales, en Miami Platja y l'Hospitalet de l'Infant el viento es paisaje y memoria. Este corredor natural se forma cuando el aire del Atlántico se comprime al serpentear entre montañas antes de desembocar acelerado en el Mediterráneo, afectando directamente a estos núcleos costeros.
“"Lo dit digous abans de l'alba feu tan gran vent que enderroca l'empits o baran dalt de la torre."
La zona ha atraído incluso el interés de la física nuclear, con estudios de Ildefonso Irún que documentan la fuerza del viento. Pese a su agresividad, este clima seco fue durante décadas un destino recomendado por médicos europeos para tratar la artrosis y afecciones respiratorias, convirtiendo el vendaval en un activo de salud.




